Pamplona. Ferraz y Moncloa, los dos principales polos de poder dentro del PSOE, apuestan abiertamente por un Gobierno de UPN en minoría que cuente con un apoyo "estable" del PSN que garantice la "gobernabilidad". Así lo afirmaron ayer José Blanco, secretario de Organización del PSOE, y María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta primera del Gobierno. La voluntad del PSOE, por lo tanto, parece clara, aunque sus responsables insisten en que "deberá ser el PSN" el que decida qué postura toma definitivamente. En cualquier caso, y a la vista de los posicionamientos públicos de los máximos responsables del partido en el ámbito estatal, no parece que el margen de maniobra sea grande.
Sin embargo, dejar que UPN gobierne en Navarra después de todo lo que los regionalistas y el PP han dicho sobre el PSN y sobre Zapatero es una decisión difícil de explicar a los votantes socialistas, y no sólo a los de la Comunidad Foral. Consciente de ello, el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodriguez Zapatero, pidió a todos los líderes socialistas que participaron en la Ejecutiva Federal de ayer que contribuyan a explicar a los ciudadanos la decisión que adopte el PSN.
Un mandato que sus más estrechos colaboradores ya han empezado a cumplir. Ayer mismo, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega aseguró que no cree que vuelva a haber elecciones en Navarra, y se remitió además a la reunión que UPN y PSN celebrarán "en los próximos días", en la que espera que lleguen a un "acuerdo de gobernabilidad". De la Vega aseguró además que la posición que ha mantenido el PSN ha sido muy clara, y se mostró partidaria de "respetar" el ámbito de decisión de los socialistas navarros.
La portavoz del Ejecutivo aseguró además que los socialistas navarros tienen una "profunda convicción" de lo que quieren, y que éstos "siempre garantizarán la gobernabilidad". De la Vega admitió que la situación es "muy complicada" y que el resultado electoral "dificulta la posibilidad de llegar a un acuerdo". Eso sí, garantizó que el PSN buscará "el mejor acuerdo" que garantice una gobernabilidad. "Un acuerdo que respete la decisión de los navarros, el interés general de este país y que mejore la convivencia", anunció.
Acuerdo en "unos días" El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, también se posicionó a favor del pacto con UPN, aunque descartó que el PSN vaya a dar un "apoyo explícito" a Sanz, porque "son muchas las diferencias". En cualquier caso, Blanco subrayó que los socialistas antepondrán la "convivencia y estabilidad" a los intereses propios para formar Gobierno.
Blanco, en cualquier caso, anunció que en los "próximos días" se van a despejar las dudas sobre la formación del Gobierno de Navarra, aunque descartó una "colaboración directa" con "los responsables del deterioro del clima actual de enfrentamiento". El secretario de Organización, no obstante, no descartó "una mayor colaboración" si en el futuro se dan "nuevas actitudes, nuevos comportamientos y nuevas políticas", aunque no quiso ser más explícito sobre la posición que tomará el PSN. "Es a ellos a quien corresponde decidir, y van a hacer lo que resulte más favorable para Navarra, para su estabilidad y convivencia", aseguró. Blanco dijo además que bajo ese criterio quedará "cualquier otro interés". "El PSN hará lo que no han hecho otros: pensar primero en Navarra", insistió el número dos socialista, antes de reiterar que los socialistas apostarán siempre "por la estabilidad". "Ni hemos vendido Navarra ni hemos traicionado a los navarros, como algunos pusieron de manifiesto, con manifestación incluida", recordó Blanco, en referencia a la marcha del 17 de marzo.