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una alternativa al sistema educativo ÁNGEL CARRILLO LEZAETA principal impulsor de los talleres profesionales

"Si en los años 80 no se hubieran creado estos talleres habrían surgido bandas de delincuencia"

Después de 40 años, 10 meses y dos días, el profesor Ángel Carrillo abandonará en agosto la enseñanza. Ha tocado todos los palos pero reconoce que la puesta en marcha de los talleres profesionales "es la actividad de la que más orgulloso me siento". Ahora se dedicará a estudiar Historia

maría olazarán - Domingo, 4 de Julio de 2010 - Actualizado a las 09:22h.

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El profesor y secretario del IES Donapea, hasta el próximo agosto, posa en su centro.

El profesor y secretario del IES Donapea, hasta el próximo agosto, posa en su centro. (Foto: oskar montero)

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pamplona. Fue el encargado de engrasar la maquinaria para que los talleres profesionales echarán a rodar. Habló con los ayuntamientos, adaptó las bajeras y seleccionó al profesorado. Él se quita méritos, pero los profesores que llevan años trabajando en estos talleres aseguran queel profesor Ángel Carrillo "defendió a los chavales a capa y espada" y que sin él "nada hubiera sido posible". Ahora que se jubila, Carrillo se traslada 28 años atrás y recuerda cómo comenzó todo.

¿Cómo surgieron estos talleres?

Nacieron en el año 82 a raíz de una problemática que observamos en los barrios y en la Comarca de Pamplona. Había un número de jóvenes desescolarizadas creciente. Chavales de 14 y 15 años que por causas relacionadas con la familia, el ambiente o las presiones externas no tenían oportunidades. De hecho, había datos de la Policía Municipal que reflejan que de no haber habido esos talleres habrían surgido bandas de delincuencia organizada. Como esa realidad iba creciendo desde la Diputación foral se pensó en hacer una experiencia a principio de cinco o seis talleres para centrarlos, que adquirieran unos hábitos y fuese algo que tuviese una atracción para ellos.

Y le llamaron a usted...

Sí, yo estaba en Estella con un grupo de chavales que de la comarca que habían tenido una escolarización dificultosa y no podían hacer FP I. No tenían preparación pero logramos que se enganchasen y se sacaran esa formación. Esa experiencia llamó la atención del diputado, Jesús Malón. Me llamó para que viniese a Pamplona y me metí en estas harinas.

¿Qué oficios impulsaron en los primeros años?

Se pensó en oficios de mano de obra: peluquería. soldadura, instalador eléctrico, fontanería, carpintería... Se aunaron esfuerzos de varios ayuntamientos como los de Ansoáin, Burlada, Pamplona o Berriozar, que cedieron unos locales. La Diputación los adaptó y primero se eligieron a dos profesores técnicos y luego a uno de formación básica. Sólo los técnicos no bastaban porque había unas destrezas de comunicación, poder hacer un albarán, explicar al cliente qué tenía que hacer... En cada taller había 16 ó 18 alumnos y durante dos cursos se les formaba en esas actividades auxiliares que siempre debían depender de alguien que dominara la profesión.

¿Cómo se hizo la selección del profesorado?

Fue complejo porque había que buscar personas con gran experiencia en el sector y que a la vez tuvieran cuajo a la hora de tratar con otras personas, sobre todo, jóvenes. Alguno tenía formación profesional de segundo grado, pero el resto lo que tenía era una gran experiencia. Al principio eran contratos temporales, pero poco a poco estas personas y los talleres fueron cuajando y sus contratos se prolongaron.

Y a los chavales... ¿Los salían a buscar a la calle?

En algunos casos sí, pero también contábamos con interlocutores, profesores que les explicaban en qué consistían los talleres a aquellos que estaban recién salidos del colegio. Y luego el boca a boca entre ellos funcionaba. Poco a poco los mocetes empezaron a darse cuenta de que podían hacer y terminar cosas. El empezar a valorarse fue un elemento fundamental para el funcionamiento de los talleres. Y es que en muchas ocasiones sus propias familias no les valoraban porque les habían hecho miles de jugarretas y no se creían que sus hijos fueran capaces de hacer algo bien.

O sea que además de enseñarles un oficio les hacían ver que valían.

Así es. Otra parte importante es que los talleres se han ido adaptando a realidades. Por ejemplo, en el caso de mecánica nos dimos cuenta de que no había reparadores de motos y lo que hicimos fue trabajar en esa áreas que tenía salidas. Tenemos un taller especializado y los concesionarios de motos no lo dudan, van allí, les tienen unas horas de prácticas y si funcionan les contratan.

Tengo entendido que estos talleres fueron pioneros en el Estado.

Sí, esta experiencia en talleres profesionales ha servido para lo que ahora se llama programas de cualificación profesional inicial, que aparece en la LOE. Navarra es pequeña y por eso funcionó. No estamos en un barrio de Madrid que puede tener más habitantes que Pamplona y donde hay muchos más problemas. Empezamos en la Comarca y luego exportamos un taller a Tudela. Se fue viendo que tenía sentido. Antes para los que estaban desescolarizados y no llegaban ni a terminar Primaria y actualmente para los que no consiguen sacarse la ESO.

¿Se puede decir que siguen siendo válidos hoy en día?

Sí. Siempre hay casos en los que el sistema educativo es incapaz de dar una titulación. Los talleres siguen teniendo vigencia, con adaptaciones que habrá que seguir haciendo, pero son una salida. En la educación la igualdad de oportunidades es fundamental y aquí damos oportunidades a quienes no las tienen. Nos vienen muchos chavales que han tenido un escolarización dura (también para sus profesores), que vienen sin hábitos, sin sentirse valorados y con una inseguridad tremenda y enrrabietados. Y ese cliente no es fácil. Se ha disminuido a 12 los alumnos de talleres, ahora que han salido los PCPI, porque es una manera de darles una educación personalizada.

Supongo que no todo el mundo vale para ser profesor de esos talleres...

Ni vale todo el mundo ni todo el mundo lo aguanta. Lo que más me admira son las personas que llevan 27- 28 años porque los alumnos son siempre jóvenes pero ellos van cogiendo años. El profesor que está ahí no puede ser un interino de ultima hora, tiene que ser una persona con experiencia, que sepa afrontar situaciones de conflicto, de mediar y de trabajar en positivo.

¿Puede decirse que la puesta en marcha de esta iniciativa es su principal satisfacción?

Estuve en el momento y el lugar apropiado, pero siempre he creído que es una de las cosas que más ha merecido la pena.

las claves

carné de identidad

· Lugar de nacimiento. Pamplona

· Carrera profesional. Estudió en Salesianos. Es profesor de electrónica y con los años se fue adaptando a temas de telecomunicaciones y digital. Estuvo en la Administración en dos ocasiones: tres años como director del Instituto de la FP de Navarra y en el tripartito (1995-1996) se responsabilizó del servicio de Formación Profesional, "que estaba en pleno cambio". Fue director del IES Donapea 7 años y en los últimos 3 ha sido su secretario.

"No todo el mundo aguanta, hay que saber mediar y trabajar en positivo"

"En educación la igualda de oportunidades es fundamental y los talleres las dan"

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